
Los centros educativos adheridos en la el proyecto Eskolan Konposta ya están obteniendo su compost. Al finalizar el curso 2016/2017, antes de las vacaciones de verano, algunos centros empezaron a sacar compost. Con la ayuda de un técnico de la Fundación Cristina Enea, los centros han sacado el compost, cribado y guardado el producto obtenido para su posterior uso en las huertas esscolares. La materia seca resultante de la criba, tal como trozos de madera, huesos y cáscaras de frutos secos, se han guardado para reutilizarlo en el ciclo como materia seca.
Para conocer las características del compost, se ha cogido una muestra en el centro escolar Udarregi Ikastola de Usurbil y se ha llevado a analizar a los laboratorios de Fraisoro. En este caso, en Udarregi Ikastola todo el residuo orgánico generado es gestionado en el propio centro (clases, patios, comedor y cocina) incluyendo todo tipo de residuos (vegetales crudos y cocinados, carnes y pescados,arroces y pastas…). Del mismo modo en el laboratorio de Arazuri se han obtenidos los ensayos microbiológicos y el compost está ausente de Escherichia Coli. El compost obtenido es de clase A. Este centro educativo, después de recibir los resultados del análisis, ya puede comenzar a utilizar el compost en la huerta que utilizan como sensibilización con el alumnado.
Para conocer las características de un análisis completo, aquí se puede encontrar un ejemplo.
Queremos animar desde aquí a los demás centros educativos, realizando una labor en conjunto, llegando a conseguir un compost de calidad.




